1.-Lo que nuestros estudiantes saben hacer en Internet.
El uso de la Web 2.0 se ha convertido en una herramienta indispensable en diferentes ámbitos de la vida social, el educativo no podría ser la excepción, de hecho es uno de los sectores mas influenciados debido a que las nuevas generaciones se encuentran al pendiente de las actualizaciones que se realizan en estos sitios, por ello la Web 2.0 esta comúnmente asociado con un fenómeno social, basado en la interacción que se logra a partir de diferentes aplicaciones web, que facilitan el compartir información. Se trata de aplicaciones que generan colaboración y de servicios que reemplazan las aplicaciones de escritorio, convirtiéndose así en una actitud y no solo una tecnología. Lo que marca determinantemente la generación que tenemos como alumnos, pues luego de realizar el sondeo respecto a los usos que hacen del Internet en su vida cotidiana y académica pude detectar que la mayoría de ellos rebasa ya el papel de receptores y se han convertido en emisores de información, esto básicamente a través de las redes sociales que les permiten interactuar compartiendo información escrita, visual y sonora.
2.- ¿Qué podemos hacer para aprovechar esos saberes en el aula?
A partir de la encuesta realizada con mis alumnos fue posible registrar que los usos que dan a Internet son diversos principalmente para entretenerse y en segundo termino para aprender. Los jóvenes aprecian que el Internet y los medios audiovisuales son una importante posibilidad de "conocer" sobre muchos aspectos que la escuela y su entorno no les permiten y le asignan un valor de complemento a la educación que reciben en el aula.
Bajo este criterio es posible mencionar una aparente desventaja para algunos docentes respecto al uso de las Tics lo que hace necesaria su capacitación en el manejo de estas herramientas, con la intención de que aun en estos campos no pierda su papel de acompañante del alumno y se elimine en la medida de lo posible el riesgo de quedarse rezagado y trabajando con jóvenes que están en constante evolución. Una vez que docentes y alumnos nos encontremos pisando el mismo terreno se facilitará el hecho de que realmente se exploten las ventajas que ofrece el Internet, con lo que sin duda podrán implementarse nuevas dinámicas en el proceso enseñanza-aprendizaje.
3.- ¿Quién va a enseñar a quién y qué le enseñará? y ¿Dónde lo harán?
Analizando la información recabada con mis alumnos es posible visualizar que si bien algunos de ellos tienen amplio conocimiento del manejo de Tics, también existen algunos que carecen de estas competencias, por lo que se podría hablar de un acompañamiento mutuo en el que docente-alumno se habrán a la oportunidad de compartir saberes que nutran de manera reciproca su horizonte de conocimientos, en este caso no enfocados únicamente a ciencias exactas y humanidades, si no también avances informáticos y tecnológicos, para así tener la oportunidad de usar no solo los espacios físicos si no también los virtuales, como medios de interacción en este proceso de enseñanza-aprendizaje, generándose así un acercamiento entre ambas generaciones.