Considero que la docencia como toda profesión exige que quien pretenda desempeñarla tenga ciertas características que le permitan, por una parte, desarrollar con eficacia las actividades que forman parte de ella, y por otra, poseer la habilidad para solucionar los problemas que pudieran presentarse, pero lo mas importante es el hecho de tener verdadera vocación misma que permite disfrutar las actividades diarias.
Partiendo de este enfoque una de nuestras principales misiones es formar alumnos con las competencias necesarias para ser participes de su entorno de manera conciente y responsable con una actitud que además les permitan vivir y sentirse capaces de convertirse en personas realizadas.
Sentirse útil se convierte en el motor que nos impulsa para retomar cada día nuestra labor con entusiasmo y actitud de servicio esta es una de las mejores vivencias que se tienen como docente; esperando convertirnos en los mejores acompañantes de nuestros alumnos en el maravilloso camino del aprendizaje.
El que y el como se dice se convierten en factores determinantes en el momento de estar frente a grupo, frente a alumnos que esperan todo de nosotros y nos damos cuenta de que requerimos fomentar la disciplina, atraer y mantener su atención durante la clase, y aunque pareciera un punto difícil de lograr considero que la clave está en la comunicación, para ello obviamente se requiere hacer uso de una serie de estrategias, mismas que se ven adquiriendo en el camino.
La comunicación constituye la base de cualquier acción, específicamente como profesores debemos ser capaces de distinguir el nivel en que los contenidos deben ser tratados con nuestros estudiantes, sin subestimar sus capacidades, pero al mismo tiempo graduando los niveles de dificultad de acuerdo con sus edades, de tal forma que podamos diseñar las relaciones de comunicación.
Otro factor de peso es la desprofesionalización, que no todos estamos dispuestos a aplicar independientemente de nuestra formación, sin embargo es el punto de partida para mantener los canales de comunicación adecuados dentro del aula por lo que se convierte en nuestro primer compromiso si queremos ejercer con dignidad nuestra labor como docentes.
El primer paso es hacernos concientes de la importante y determinante que puede llegar a ser nuestro papel en la vida de cada uno de nuestros alumnos, ya que con nuestro que hacer diario podemos definir su futuro profesional, y lo más importante su futuro como ser humano.
Partiendo de este enfoque una de nuestras principales misiones es formar alumnos con las competencias necesarias para ser participes de su entorno de manera conciente y responsable con una actitud que además les permitan vivir y sentirse capaces de convertirse en personas realizadas.
Sentirse útil se convierte en el motor que nos impulsa para retomar cada día nuestra labor con entusiasmo y actitud de servicio esta es una de las mejores vivencias que se tienen como docente; esperando convertirnos en los mejores acompañantes de nuestros alumnos en el maravilloso camino del aprendizaje.
El que y el como se dice se convierten en factores determinantes en el momento de estar frente a grupo, frente a alumnos que esperan todo de nosotros y nos damos cuenta de que requerimos fomentar la disciplina, atraer y mantener su atención durante la clase, y aunque pareciera un punto difícil de lograr considero que la clave está en la comunicación, para ello obviamente se requiere hacer uso de una serie de estrategias, mismas que se ven adquiriendo en el camino.
La comunicación constituye la base de cualquier acción, específicamente como profesores debemos ser capaces de distinguir el nivel en que los contenidos deben ser tratados con nuestros estudiantes, sin subestimar sus capacidades, pero al mismo tiempo graduando los niveles de dificultad de acuerdo con sus edades, de tal forma que podamos diseñar las relaciones de comunicación.
Otro factor de peso es la desprofesionalización, que no todos estamos dispuestos a aplicar independientemente de nuestra formación, sin embargo es el punto de partida para mantener los canales de comunicación adecuados dentro del aula por lo que se convierte en nuestro primer compromiso si queremos ejercer con dignidad nuestra labor como docentes.
El primer paso es hacernos concientes de la importante y determinante que puede llegar a ser nuestro papel en la vida de cada uno de nuestros alumnos, ya que con nuestro que hacer diario podemos definir su futuro profesional, y lo más importante su futuro como ser humano.
No hay comentarios:
Publicar un comentario